Ciertamente la educación es una gran obra en construcción , dice el Papa Francisco, así que la familia Paideia seguirá edificando, edificándose, cada día...
Llegados a la mitad del año, y próximos a las vacaciones de invierno de Lucía y Joaquín, el matrimonio Paideia se siente movido a reflexionar sobre cada experiencia vivida en este gran desafío de involucrarse en la educación de sus hijos. Te compartimos lo que piensan:
Llegados a la mitad del año, y próximos a las vacaciones de invierno de Lucía y Joaquín, el matrimonio Paideia se siente movido a reflexionar sobre cada experiencia vivida en este gran desafío de involucrarse en la educación de sus hijos. Te compartimos lo que piensan:
Ya desde
la época de Platón, la instrucción no consiste en una mera acumulación de
conocimientos o habilidades, sino que es una paideia, una formación humana en
las riquezas de una tradición intelectual orientada a una vida virtuosa. Es preciso, por ello, retomar la idea de una
formación integral, basada en la unidad del conocimiento enraizado en la
verdad.
“Conviértete en lo que eres”,
constituye el principio educativo básico de la persona humana redimida por la
gracia. Para una auténtica obra educativa no basta una buena teoría o una
doctrina que comunicar. Hace falta algo mucho más grande y humano: la cercanía
vivida diariamente, que es propia del amor y que tiene su espacio más propicio
ante todo en la comunidad familiar. Educar
es un acto de amor, es dar vida. Y el amor es exigente, pide utilizar los
mejores recursos, despertar la pasión y ponerse en camino con paciencia junto a
los jóvenes. Pero educar a un joven no es hacerle aprender algo que no
sabía, sino hacer de él alguien que no existía. Educar es dar al cuerpo y
al alma toda la belleza y perfección de que son capaces.
Mariela De Lio / Conclusión - Benedicto XVI, SS Papa Francisco, Platón, John Ruskin