domingo, 22 de junio de 2014

Ciertamente la educación es una gran obra en construcción , dice el Papa Francisco, así que la familia Paideia seguirá edificando, edificándose, cada día... 

Llegados a la mitad del año, y próximos a las vacaciones de invierno de Lucía y Joaquín, el matrimonio Paideia se siente movido a reflexionar sobre cada experiencia vivida en este gran desafío de involucrarse en la educación de sus hijos. Te compartimos lo que piensan:


Ya desde la época de Platón, la instrucción no consiste en una mera acumulación de conocimientos o habilidades, sino que es una paideia, una formación humana en las riquezas de una tradición intelectual orientada a una vida virtuosa. Es preciso, por ello, retomar la idea de una formación integral, basada en la unidad del conocimiento enraizado en la verdad.
“Conviértete en lo que eres”, constituye el principio educativo básico de la persona humana redimida por la gracia. Para una auténtica obra educativa no basta una buena teoría o una doctrina que comunicar. Hace falta algo mucho más grande y humano: la cercanía vivida diariamente, que es propia del amor y que tiene su espacio más propicio ante todo en la comunidad familiar. Educar es un acto de amor, es dar vida. Y el amor es exigente, pide utilizar los mejores recursos, despertar la pasión y ponerse en camino con paciencia junto a los jóvenes. Pero educar a un joven no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía. Educar es dar al cuerpo y al alma toda la belleza y perfección de que son capaces.


Mariela De Lio / Conclusión - Benedicto XVI, SS Papa Francisco, Platón, John Ruskin

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